En Zaragoza, la tercera edición del Laboratorio de Innovación Abierta en Igualdad (LIAI 2026) reunió a participantes para reflexionar, colaborar e imaginar una sociedad más inclusiva. Organizado por el Servicio de Igualdad y Mujer del Ayuntamiento de Zaragoza y el Grupo Init, a través del CIEM Zaragoza, el evento se desarrolló a lo largo de cuatro fases interconectadas, en las que cada mesa promovió el intercambio activo y la colaboración.
El Instituto Ikigai participó en la iniciativa como organización colaboradora. Nos complace haber contribuido a este proyecto, ya que refleja valores fundamentales que defendemos firmemente, como la inclusión, la igualdad y la promoción de la diversidad como fuente de enriquecimiento tanto para la sociedad como para nuestra propia organización. Por estas razones, nos alegra haber apoyado la iniciativa y formar parte de su desarrollo.
La experiencia comenzó con la fase mirar, en la que las participantes observaron críticamente imágenes y materiales visuales para reflexionar sobre las representaciones de género, identificando tanto estereotipos como narrativas positivas. Esta fase también incluyó la co-creación de una línea temporal de los logros de las mujeres en España, fomentando una conciencia histórica compartida y un sentido de progreso colectivo.
A partir de la observación, el proceso pasó a sentir, introduciendo una dimensión sensorial y relacional. Guiados por un músico e inspirados por las prácticas de escucha profunda de Pauline Oliveros, los participantes exploraron el sonido a través de la voz y los instrumentos, generando cohesión y co-creando paisajes sonoros inmersivos que culminaron en una meditación vocal compartida.
El recorrido continuó con mover, donde el cuerpo se convirtió en una herramienta de expresión. Las participantes trabajaron en grupos para recrear escenas y explorar las dinámicas sociales a través del movimiento, fomentando la conexión, la confianza y un sentido compartido de unidad más allá de las palabras.
Por último, en la fase actuar, se invitó a las participantes a proyectarse hacia el futuro. Estas visiones tomaron forma a través de dibujos, transformando las ideas en representaciones tangibles y compartibles del cambio.
Partiendo de estas visiones compartidas, la experiencia en su conjunto puso de relieve el valor de la reflexión colectiva y la colaboración, empoderando a cada participante para desempeñar un papel activo en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.

